Los pasos que no se cuentan: Crónica de una armonía invisible en el tatami
Los pasos que no se cuentan: Crónica de una armonía invisible en el tatami
Inspirado en mis vivencias en la jornada de entrenamiento de Madrid
En la era de la cuantificación, donde cada paso parece necesitar un contador digital para existir, hay una verdad que se escapa a las estadísticas: la mayoría de los pasos que damos en la vida son precisamente los que no se cuentan. Son esos movimientos invisibles los que nos sitúan en la frontera entre el romanticismo de lo que pudo ser y la cruda aceptación de la realidad.
El pasado 18 de abril, Madrid no fue solo una ciudad, sino el epicentro de una conexión profunda. Sobre el tatami, un grupo de practicantes se sumergió en una experiencia que desafió las etiquetas. No hubo edades, solo vivencias; no hubo máscaras, solo miradas transparentes y sonrisas que nacían de un lugar genuino.
La mirada
Mientras el ruido del mundo suele empujar a la rivalidad, la figura de Hatsumi Sensei emerge como un faro de contraste. Desde su serenidad, el Maestro observa la inmensidad de la vida y la pureza de un arte que trasciende la técnica para convertirse en un beneficio directo para la humanidad. Es en esa observación donde se aprende que la verdadera maestría no reside en el conflicto, sino en la "armonía ondulada" de los corazones que laten al unísono durante la práctica.
Para quienes compartieron ese espacio con la familia buke ByakuryūÕ, el sentimiento es de gratitud y privilegio. La constancia se hizo tangible y las preguntas inocentes recordaron a los asistentes que el aprendizaje es un camino infinito de regocijo y brillo en los ojos.
La esencia del superviviente
Y hoy en el aviòn desde Madrid a Gran Canaria hago esta reflexión que define no solo una disciplina, sino una filosofía de vida frente a la adversidad.
En palabras del propio Hatsumi Sensei:
“El ninja es una persona que ha crecido y sobrevivido a pesar de todas las dificultades y se ha convertido en alguien cuyas habilidades y conocimientos destacan.”
Al final del día, los pasos que realmente importan no son los que registra un dispositivo, sino aquellos que, en silencio y con perseverancia, nos permiten sobrevivir a las dificultades y alcanzar la transparencia del arte.
PedroUnryu
Shitenno con corazón de principiante.
Foto:@oriolcoll

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