El perfume de la transmisión: Más allá del papel
El perfume de la transmisión: Más allá del papel
Los textos son puentes. Nos permiten recaudar información, justificar argumentos y, sobre todo, asomarnos a una realidad ajena. Sin embargo, siempre queda una incógnita: ¿por qué escribimos y para qué leemos?
En mi memoria resuenan las palabras de Hatsumi Sensei sobre los libros. Él mismo, más que un escritor convencional, ha sido un guardián que permitió que sus documentos se transformaran en libros. Recuerdo que, al hablar de los pergaminos antiguos —esos que a veces terminan en manos de coleccionistas sin intención de profundizar—, Sensei decía que la lectura comenzaba por la observación de su composición y el olor que transmitían.
Curiosamente, él mismo afirmaba que el Budo no necesita más libros.
Parecía una contradicción, pero hoy entiendo que no lo era.
Un texto sin olor es un texto "plastificado". El olfato es una puerta de procesamiento donde el tiempo se detiene. Como el incienso medicinal que purifica y nos ancla al presente, el aroma de un escrito es lo que nos permite entrar en nuestro interior.
Recuerdo cuando sosteníamos inmaduramente objetos de Takamatsu Sensei, intentando comprender su valor con la lógica o la vista; entonces Hatsumi Sensei los tomaba de vuelta, los olía, y nos los entregaba de nuevo. Nos enseñaba que lo valioso no era solo la pieza, sino el perfume que regalaba para acceder a lugares que de otro modo son inaccesibles. Eso es entrenamiento.
Desde que publiqué Ninpo Taijutsu en 1991, he seguido traduciendo y recopilando material. Con el tiempo, comprendí el mensaje: el libro debe oler a experiencia.
Como escritores de Budo, tenemos la responsabilidad de impregnar las páginas con ese aroma. Reconozco que, en mi caso, mis fragancias no son de fácil acceso (risas). *Como aprendiz de un Ninja verdadero*, sé que los rastros a veces deben esconderse para no ser detectados en la madriguera. Por eso, al lector le digo: remueve los textos, voltea las imágenes, sacude el libro. Solo así recibirás la fragancia del mensaje.
Hoy, al acercarme a los manuscritos que Sensei me regalaba hace décadas, ya no busco solo la traducción técnica que me faltaba entonces; hoy busco su fragancia. He aprendido que es un atrevimiento pedir a un alumno que recorra un camino que nosotros mismos no transitamos.
La esencia de todo esto la resume el propio Hatsumi Sensei en la contraportada de uno de sus libros:
*“No debes limitarte a leer los registros de Budo y creer que lo has comprendido por completo. El Budo solo tiene sustancia en un mundo de gran dignidad”.*
Seguirè trabajando el olfato, detectando las fragancias de sus enseñanzas y descubriendo los nuevos olores que marcan la ruta.
PedroUnryu
Shitenno Budo Taijutsu
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